Jornada Mexicana con Lucy Noriega

El aroma se va, pero el recuerdo permanece
Dicen que la cocina es el arte más efímero porque desaparece en el momento en que se degusta. Sin embargo, lo que vivimos la semana pasada en Etéreo ha dejado un poso que va mucho más allá del último bocado. Las Jornadas Mexicanas con Lucy Noriega no fueron solo cenas; fueron una celebración de la amistad, la cultura y el respeto por el producto.
Todavía sentimos en la sala la vibración de esas noches de "casa llena", donde el murmullo de los comensales se mezclaba con el ritmo frenético y apasionado de una cocina a cuatro manos.
Una danza entre Guanajuato y Tenerife
Lo que presenciamos en los fogones fue una auténtica masterclass de complicidad. Ver a Pedro Nel y a Lucy Noriega trabajar juntos fue confirmar que, cuando hay pasión, no existen distancias.
Lucy no trajo simplemente recetas mexicanas; trajo su alma. Nos regaló la profundidad de sus moles, la alegría de sus aguachiles y esa sabiduría ancestral que maneja con tanta elegancia. Pero la magia real surgió al ver cómo esos sabores intensos de México abrazaban nuestro producto local canario. El pescado fresco de nuestras costas, las verduras de nuestra tierra... todo cobró una nueva vida bajo la mirada de Lucy.
"Cocinar con Lucy ha sido volver a entender que la gastronomía es compartir. Ha sido un honor ver cómo nuestros clientes se emocionaban con cada plato, descubriendo un México auténtico, lejos de tópicos, y muy cerca del corazón." — Pedro Nel
Lo que nos llevamos
Fueron días de texturas sorprendentes, de un picante que no agredía sino que acariciaba, y de colores que iluminaron nuestras mesas. Los que tuvieron la suerte de acompañarnos fueron testigos de un diálogo gastronómico único.
Desde Etéreo, queremos dar las gracias. Gracias a Lucy Noriega, por su generosidad, por su sonrisa inagotable y por dejarnos un pedacito de su talento en nuestra casa. Y, sobre todo, gracias a ustedes, nuestros clientes y amigos, por confiar en nuestras propuestas y por dejarse llevar en este viaje culinario.
Esto no es un adiós
Aunque las jornadas hayan terminado, la inspiración se queda. Estas experiencias nos nutren, nos hacen crecer y nos impulsan a seguir buscando la excelencia. México ya forma parte de la historia de Etéreo.
Si te lo perdiste, no te preocupes: en nuestra cocina siempre estamos tramando la próxima aventura. Pero mientras tanto, seguimos aquí, con la misma pasión de siempre, listos para sorprenderte.
¡Hasta la próxima fusión!
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